la primera en mi árbol genealógico en tener un blog

La fantasía de desaparecer

Debo empezar por recalcar que contengo multitudes y todas se contradicen entre sí.

Ha llegado septiembre, el año nuevo de los que aman los artículos de papelería y creen que siempre hay una versión mejor de sí mismos a la vuelta de la esquina. Con el "nuevo año" yo he decidido intentar perseguir un sueño recurrente de mi vida: desaparecer. Y si bien en este momento no tengo los recursos económicos para hacer lo mío (la maleta y mudarme a otro país), he decidido hacer lo segundo mejor que puedo hacer, desaparecer de internet. Ayer, cuando el reloj marcó las 12, borré Bluesky de mi teléfono, dije adiós a mi streamer de confianza de TikTok y me embarqué en esta pequeña misión de ser misteriosa y especial. Tener la cabeza podrida por excesivo uso de internet desde una edad temprana no me dejaba simplemente irme sin dar pistas, mi último bluit no será contestado hasta el 1 de enero de 2027 "AY PREPARADOS PARA LAS CAMPANADAS??? SE VIENE AÑO NUEVO !!!!" y en mi cabeza eso es graciosísimo. No descartemos que en enero Bluesky ni exista, ya sabemos cómo es nuestra red social de confianza.

¿Y qué sentido tiene escribir en un blog en internet si el objetivo es desaparecer de internet? Ninguno; recordemos las multitudes. Pero no creo que rompa la realidad de no estar en internet el escribir en un blog que no se va a enlazar en ningún sitio, escribir para nadie. Quiero pensar que el no escribir para una audiencia también me dará más libertad para escribir de cosas que la gente no quiera leer. Quién sabe, quizás la Reme que tenía inquietudes e intereses no marcados por las voces de internet vuelva en estos 121 días. No voy a mentir, no creo que aguante hasta el fin del chiste, si algo he demostrado en mi vida es que no brillo por mi constancia pero sí por mi necesidad de atención, pero un plan fracasado, si no se ha compartido (no cuento esto como compartir, no vais a leerlo y, si lo leéis, no me voy a enterar), no puede fracasar.

En mi lucha contra el paywall, que quizás no tenga mucho que ver con este post pero sí consume mi ira diaria, La Vanguardia publicó un artículo en 2013 en el que hablaban con el director del Observatorio de Salud Mental de Catalunya sobre la fantasía de desaparecer que presentan algunos individuos a los que atiende como psiquiatra, esto es todo lo que puedo deciros porque el contenido está tras un paywall, y en base a toda la información que he podido sacar de lo gratuito al menos sé que no estoy sola en mi fantasía y que alguien en 2013 estaba en mi misma situación. Sí hay un artículo publicado en El Periódico en 2025 que habla de esta fantasía, pero no se ajusta a lo que yo estoy sintiendo: "Cuando una persona verbaliza el deseo de desaparecer, suele haber detrás una acumulación de experiencias dolorosas, insatisfacción vital o una profunda desconexión consigo misma", nada más lejos de la realidad. Mi fantasía de desaparecer tiene más que ver con un montaje de romcom noventera en la que la protagonista con gafas y pelo encrespado se hace la queratina y se compra unas lentillas y pasa a ser un bellezón que con ganas de huir del dolor. Quiero multiplicar mi importancia, porque conozco el potencial que contengo pero estoy demasiado ocupada siendo, mostrando, performando como para desarrollar el personaje.

Quiero desaparecer para volver más grande, más pesada, más ruidosa, más egocéntrica, más divertida, más protagonista. Quiero que nadie se dé cuenta de que me he ido hasta que no vuelva y que cuando vuelva mi presencia sea tan difícil de ignorar que nadie entienda cómo han podido estar 121 días sin verme. En términos k-poper, estos 121 días serán mi alistamiento militar. Me tomaré un hiatus por motivos de lore personal. Si por algún motivo has acabado entrando en el blog y te has encontrado este post, y si encima has llegado hasta aquí, me gustaría que no me lo hicieras saber, ni a mí ni a nadie. Déjame no existir durante unos días, no spoilees el chiste, nos vemos en 2027 o cuando fracase.

ciao